Por allá en 1656 Dieguito Velázquez, pintor de la corte española, realizaba a pedido este retrato de la Infanta Margarita y sus seguidores inaugurando así, la etapa más importante de la pintura del país que llegaría hasta nuestros días a través de Goya, Juan Bautista Del Mazo, Picasso e incluso Dalí como repetidores de la obra magistral de Velázquez. "¡Esto es la teología de la pintura!"- Exclamó el barroco italiano Luca Giordano al verla por primera vez.
"Las Meninas"- Diego Velázquez. Circa 1656.
Óleo sobre lienzo. Museo del Prado, Madrid.
En este bar nos gusta mucho el arte, pero no sabemos mucho al respecto. Es por eso que vamos a evaluar ciertas obras posteriores que nos hablan de la importancia de esta pintura al transcurrir los años, a través de los autores antes mencionados.
Primero lo primero:
A Velázquez, además de pintor, procurador artístico de la corte, le fué encomendada la misión de recorrer los principales focos artísticos de Europa con un mango en el bolsillo y traerse algo (y de paso porqué no, cultivarse un poco para hacer su obra maestra). Así fué como se trajo para España obras indispensables del maestro Tiziano en Venecia, de Tintoretto y Veronesse entre otros. Una buena changa diríamos por acá.
Al ver lo que había sucedido en la Europa mas artística y especialmente en el renacimiento italiano, Velázquez comenzó con los trazos de la obra que le daría fama legendaria y se convertiría, según los humildes criterios de quien firma, en la piedra fundamental de la pintura española (Claro, palo y palo con alguna obra de El Greco si se quiere).
Son en la obra evidenciables las influencias claras del renacimiento sobre todo italiano ya antes mencionado, los temas (escenas religiosas o, en este caso: retratos de la corte), estilos y técnicas.
Tambien es notable la influencia del amigo holandés Van Eyck (Véase "Retrato del matrimonio Arnolfini" donde en la obra figura un espejo que refleja mas cosas que las que se pueden ver a simple vista en el cuadro). En la obra del español, el espejo sugiere también la presencia de otras personas siendo testigos de la escena o hasta incluso espectadores del cuadro. Un verdadero detalle para la época.
Aaahora sí:
Como antes se dijo, no tenemos tantos fundamentos para explicar porqué esta obra es tan importante para la historia de la pintura. Tampoco es que nos interese tanto fundamentar. Pero conocemos a unos muchachos que sí.
He aquí una galería breve sobre la repercusión empírica de la obra del maestro Velázquez.
1. Juan Bautista del Mazo (Yerno de Dieguito, le robo hasta las medias de gala).
Como se puede ver, no hace falta saber
mucho de arte para darnos cuenta.
2. Manolo Valdés - Esculturas homenaje a Las Meninas. (ni idea donde están).
y 3. Nuestro favorito, un amigo de la casa: Pablo Picasso - "Estudio sobre Las meninas de Velázquez".
Es un placer a la vista ver como atraviesa el cubismo de cientos de años después al clásico barroco. Una verdadera lectura estilística de la obra. Picasso se adueña de la idea, y nos da una relectura moderna de la obra antigua.
No sabemos justificar muy bien porqué esta obra es tan cautivante. Lo mismo pasa con la "Mona Lisa" de Leo Da Vinci o con tantos otras obras pictóricas o de cualquier índole artístico. Tampoco debe ser tan importante explicarlas. La humilde propuesta de este bar es entregarnos al arte con el mínimo conocimiento que se tenga. Más que saber (que es importante y ayuda al disfrute) es importante sentir. Tomarse el tiempo, contemplar las obras y tratar de robarles un poco de la vida que ellas tienen impregnada.
Para redondear, vamos a usar una entrevista del programa A Fondo a Salvador Dalí en donde cuenta (minuto 21:10 hasta 22:39) una anécdota (zarpada anécdota) en la que con su amigo Jean Cucteau visitan el Museo del Prado de Madrid, hogar de "Las Meninas". (Se recomienda una vez escuchado el momento exacto del cuento, ver la entrevista entera que no tiene desperdicio).
"Las Meninas de Velázquez: El aire de mejor calidad que existe."
Salvador Dalí
Tomate una birra y anda al Bellas Artes, dale.





