jueves, 24 de febrero de 2011

De la vez que le gané al sistema

 

A años de la teoría Marxista, a mas años todavía de Hegel, Descartes, promoviendo el suicidio de Weber, Durkheim y cía (si estuvieran vivos, claro) voy a hacer uso de una anécdota para destronar a las teorías sociológicas-económicas para dar cuenta de, si señores, la vez que le gané al sistema.

Un miércoles cualquiera, hace unas semanas, salía de trabajar con mi jugoso sueldo en el bolsillo (estoy en negro, claro) (tampoco tan jugoso el sueldo) y procedí a derrocharlo inyectándome  vía bucal una buena dosis de cucarachas y enfermedades derivadas de anélidos en la sucursal del Tío Sam, Mc Donald´s.

Era lo de siempre, un cuarto de libra doble, extra cucarachas.

Decidí, por obra del destino agrandar el combo con una porción mas gruesa de compost para la hamburguesa cuando abone el precio adecuado, algo mas de treinta pesos. Si, treinta pesos. 

Luego de abonar me encolumné a la fila de los malatendidos, aquellos dioses menores olvidados semi-humanos del Olimpo que ya no significamos nada: ya dimos nuestro dinero y estamos a la espera de nuestra tajada capitalista.

Veía como la gente pasaba sobre mí: madres con quince muchachitos en busca de su preciado botín dentro de la cajita Feliz, hombres desesperados por un sobrecito de ketchup extra, hipócritas en búsqueda de su ensalada césar.

El caso es que salían todas las bandejas excepto la mía. “Lo de siempre”- pensé. Veía a mi cajero disgustado con una empleada tras bambalinas a quién no pude divisar: era la que hacía las magnas hamburguesas. Imagino que no estaría fuera de la vista por no tener guantes, no estar bañada ni por no pasar ni cerca del reglamento del ISO-9001…No claro, ella estaría atareada y, evidentemente confundida: “Era grill”, “Era sin pepinos”, “dale con el cuarto de libra”…

Mi cajero luego de las mil disculpas que me dijo -yo ya estaba agrandado, haciéndome el caliente- le dijo al encargado al oído pero claramente: “Che, ya pasaron 11 minutos y no salió lo de este flaco

Pensé que se refería a algún código antiguo de la secta que lideraba Ronald el payaso, algo que dataría de las mismísimas raíces de los Illuminatti, o algo por el estilo… “Habrá llegado la hora…

Chocaron sus anillos misteriosos, y procedieron a destruir al sistema todo en una mano de póker barato: Sacaron de la caja y me dieron mi vuelto entero, si mis treintaypico de pesos de vuelta y una apenada disculpa junto con mi pedido entero y listo para ser deglutido y acortarme un poco mas la vida.

Así fué como le gané al sistema. Una pequeña falla en una de las sucursales de esta cadena de comida rápida de Buenos Aires, Argentina, y bajas del Euro, del Dólar, terremotos en Nueva Zelanda, crisis de fé en el Vaticano, Shakira deja a Antonito…Una pequeña brecha  en la pared del sistema capitalista. El principio del Fin.

Tómá Marx.

 

jacke mate

1 comentario:

  1. Muy bueno el relato, decididamente muy bueno... Ni hablar de la hamburguesa que vino de arriba!
    Ah, y muy bueno el jaque-mate en 3 jugadas, encima con negras...

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