El cantinero conversaba con el viejo Pérez en la barra del bar. El asunto era que se iba a ir a la costa, "aca noma'" decía... En eso entra otro viejo al bar dejando entrever momentáneamente la luz del sol que se colaba por la puerta abierta. Pasó, saludó en general en voz baja agachando la cabeza, y fue a parar a la barra, al lado de la conversación. Interrumpió y se pidió un vino con soda. El cantinero le sirvió y prosiguió con la charla.
-Seguro vayamos con la vieja a pasar el día este domingo a Monte Hermoso.
-Esta lindo, dicen...pocas aguas vivas...
En eso el recién llegado (sabían que se apellidaba Zoilo, lo conocían de comentarios del pueblo, sobretodo de cuando eran jóvenes...era un viejo borracho) volvió a interrumpir:
-¿Dónde queda la playa?
Lo miraron sorprendidos pero, por educación, el cantinero le contesto.
-Aca noma', a ciento y pico...
-Si, ya se donde esta Monte Hermoso, pregunto donde queda la playa...
Un poco harto, un poco resignado el prosiguió.
- Ahi noma´ Zoilo, ¿vio la costanera? Bueno, pa´ un lado esta la ciudad, pal otro...
Pero el Zoilo no lo dejó terminar, y sin siquiera mirarlo escupió:
- La playa no existe, no empieza ni termina. Hay arena...hasta que aparece el agua. Después, es agua. Arena y agua. - dijo, y se tomo un buen trago de vino sin volver la vista ni un segundo.
Los otros dos, se miraron, cabecearon en dirección al Zoilo, y Pérez murmuró: "viejo borracho" entre, reflexivo y superado.

¿Mirá si le tenían que explicar a Zoilo dónde quedaba el Hotel Prince? Me gustó. Los viejos renegados son buenos para las historias. Abrazo
ResponderEliminarGuille, acertadísimo comentario. Por cosas como esas somos amigos! (Vos bien serías el Zoilo... un mañana).
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