Voy y vuelvo buscando el agua
que aquel arroyo me sabe dar.
Y entretengo a los perros, tirándoles huesos desde acá.
Desde una casa de nobles maderos al sol; nada menos que mi hogar.
Camino y canto todo el día, no se ver la hora pasar,
y dejo las preocupaciones para la gente de más allá.
Ando descalzo, porque me gusta sentir el pasto en los pies,
tan vivo, como yo en mi.
Se que mi choza es pequeña pero entra todo el se digne a entrar.
Ofrezco todo lo que tengo, hasta lo que carezco, lo que soy y más.
Defiendo mi castillo de finas sedas y de pasillos.
La humilde choza que se viene a menos y es mi hogar.
Unos mates, unos panes, yerba seca puesta al sol,
Cocino a la sombra, más se que a nadie mi obra estorba.
Yo no existo, no hay registros, nadie pasa por acá.
Pienso que hay gente que no me entiende y quizás nunca me entenderá.
Y no me hables de políticas, de estado, ni abogados,
policías, soluciones, terapeutas trastornados
a mi, que no me afeito, y me baño si me caigo,
al arroyo tratando de pescar.
Uso sombrero, es por el sol y cuando llueve lo uso igual.
No tengo radio, televisión, y la Internet no se que será.
Así yo vivo y soy feliz, qué más, no me puedo quejar,
aparte de lo imprescindible para los demás.
“Vivir aparte”, es vivir sólo, nadie quiere acompañar.
Creen que sos malo, creen que sos feo, que en vos no se puede confiar.
Yo solo pido que un día de estos mande el de arriba a alguien conmigo
y en un descuido, sin darme cuenta, me saque o se ponga en mi lugar.
Letra: Santiago, Vasco
Intérprete: Vasco

es una de esas canciones que digo..la puta! esta buenisima, porque carajo no se me ocurrio a mi? me alegro que sea vuestra entonces y de nadie mas, excelente.
ResponderEliminar