martes, 13 de septiembre de 2011

Cesar Aira en El Bar de Gómez Parte I: Introducción

César Aira acaba de editar El Mármol, una novela breve en donde cuenta la retorcida historia de alguien que a partir de una compra en un supermercado chino de Buenos Aires se ve envuelto en una serie de aventuras sin precedentes con el pulso al que el autor nos tiene acostumbrados en una flamante edición independiente de tan solo mil quinientos ejemplares. A tres portadas diferentes, quinientos de cada una. Ni uno más. Es cada vez más común que el autor Pringlense opte por una de estos modos de editar. Otro de esos libritos cortos que el escribe a razón de una hojita por día, no mas.

Se sabe que entrevistar a Aira no es cosa fácil. Hace tiempo que no es asiduo a entrevistas pero sé, hizo una excepción y se vino al bar a tomar un vermú.

Soy de Pringles también y logré conseguir el contacto por medio de su madre y le escribí a su correo personal descaradamente.

-------------------------------------------------------------------------------------

-Sr. Aira: (…) Me gustaría realizarle una breve entrevista.

Al minuto tenía mi respuesta: “Che, ¿vos sos sobrino de Horacio De Medio? Iba conmigo al colegio…Llamame en Pringles a lo de mi madre” Devolvía informalmente Aira. Ya era mío.

-------------------------------------------------------------------------------------

Casualmente, el autor de Ema, la cautiva, viajaba a Pringles ese mismo día y se quedaba una semana. A los pocos días ya estaba yo allí en su búsqueda.

Al llegar me enteré del motivo de su viaje: Lo iban a nombrar ciudadano ilustre, nada menos.

Lo llamé a eso de las cuatro de la tarde a lo de su madre. Me atendió ella en persona:

---------------------------------------------------------------------------------

_¿Hola?

_Señora, buenas tardes, mi nombre es Santiago De Medio y había quedado en llamar al Sr. César Aira a su casa a esta hora, espero…

_A ver…Esperá. ¡César Aira!

_!Ahi voy! (Contestó una voz distante y poco familiar)

_(Suena agitado y tarda en atender) Hola

_Buenas tardes, ¿Señor Aira?

_ El mismo, como te va Santiago (Sigue agitado)

_¿Bien y usted? Espero no llamar en mal momento

_No, no, para nada. Lo que pasa es que tuve que subir por la escalera porque no andan los ascensores y estoy en el cuarto piso…

(risas al unísono, era inevitable)

_Me enteré que va a estar ocupado este fin de semana, le agradezco que me pueda hacer un espacio…

_Tranquilo. Son las…cuatro y cuarto, venite a las cinco.

---------------------------------------------------------------------------------

Ni siquiera me dijo dónde vivía. Debió suponer, acertadamente, que, de saber quien era su madre y demás, sabría donde vivía al venir a Pringles –viene solo dos veces al año por una semana y se instala en lo de su madre, en un discreto edificio en la zona céntrica-.

Compré unos vinos –uno nunca sabe-, me acomodé, alisté la grabadora, un anotador y su último libro.

Sólo en Pringles – Pensé: Ya al salir de mi casa se podía ver el edificio en cuestión a tan solo dos cuadras- Ese de esa ventana tranquilamente podría ser él.

DSC01156

Toqué timbre y esperé. A los dos minutos baja un tipo de mirada despreocupada y arreglado casualmente.

Nos damos la mano y no me invita a entrar, cierra la puerta y me indica con un movimiento de la cabeza que prefiere caminar, me descoloca, pero es aún mejor caminar por Pringles, nuestro Pringles.

La gente que pasa lo mira. No estoy seguro de que muchos lo conozcan o reconozcan, no es por su cara que es famoso o reconocido, y menos por estos pagos. Pero de todas formas lo miran raro. Algo presienten, algo notan de esta figura. Tal vez, sea una cara ajena al trajín diario, tal vez si tenga algún tipo de aura especial a lo Walter Benjamin. El caso es que lo miran. ¿Él? Ni noticias de ello, no parece importarle.

Caminamos hacia la plaza del pueblo claramente. Un recorrido Art decó que es un ambiente mas que propicio para la entrevista mientras vamos sacando cuentas de quienes son mis padres, con quien fue él al colegio, y demás yerbas típicas de un pueblo del interior.

Ya en la plaza ubica un banco y nos dirigimos hacia allí. A esta altura, el grabador apagado ya había omitido grandiosas frases que el autor escupía con una terrible naturalidad. Al sentarnos no perdí mas el tiempo e introduje mi grabadora a la escena.

Cesar Aira en El Bar de Gomez parte II: La entrevista

Yo voy a apretar el botón rojo, de ahí a que salga…

¿Esa escritura y esa forma de encarar la forma de escribir es de alguna manera atemporal?

No. No. Estoy muy apegado a mí realidad cotidiana. Pero no a la realidad social.

La del diario…

Puede ser sí…Cuando doy una entrevista siempre pasa que digo una cosa y de golpe podría decir lo contrario exactamente igual.

¿Quizás esas cosas sean imposibles de evitar a la hora de escribir, aunque uno trate de no hacerlo?

Totalmente. Sobre todo en mí sistema que consiste en ir improvisando día a día. Nunca pienso un argumento antes de empezar entonces necesariamente va entrando la realidad de todos los días en lo que estoy escribiendo.

¿Usted se sienta a escribir sin saber que va a suceder?

Tengo siempre una idea general al comienzo. Una idea de partida: Algo sugerente que me parece que va a funcionar y me largo a la aventura de que algo pase. Y a veces pasa y a veces no pasa y lo abandono a las cinco o diez páginas.

Pero a veces sí.

¿Cuáles son esos elementos sugerentes que dan el puntapié inicial a la escritura?

Generalmente una idea de tipo intelectual. ¿Qué pasaría si…bueno, algo?

Por eso tiene algo de experimento: ¿Qué pasaría si mezclo esto con eso, flota o explota?

Y tiene de ahí a diez páginas para ver si funciona…

Exactamente. También suele pasar que abandone esa idea inicial y comience por otros lados. Es por eso que mi método de empezar sin nada. Una de las novelas sobre Pringles por ejemplo, La costurera y el viento, la empecé con el título nada más. Tenía esas dos cosas: La costurera y el viento. Y empecé a escribir eso justamente. Estaba viviendo en París, vivía cerca de una plaza y me sentaba en un café a escribir y se van dando la Patagonia y el viento que se enamora… Una de las novelas que escribí con mi amigo Omar Berruet [Amigo Pringlense de Aira desde la infancia], secretario de la intendencia, es el que manda acá.

Es el mando real…

El que manda porque los intendentes van pasando pero él queda.

Y habrá caminado esta plaza también con usted…

Con Omar vivíamos allá en la calle Alvear, fuimos vecinos por mucho tiempo en la infancia. Allí jugábamos un juego que llamamos El infinito, del que escribí un cuento corto: uno pensaba un número y lo decía y el otro tenía que decir un número más alto y así. Hasta que uno se aburría y decía: Bueno, Infinito.

¿Y el que lo decía primero ganaba?

No, porque entonces el otro salía con Dos infinitos. Ocho mil cuatrocientos infinitos. Ocho mil cuatrocientos infinitos coma cinco. Y entonces llegábamos a Infinito de infinitos.

¡Y uno tenía que ganar por knock-out únicamente!

(risas)

No imagino un final para el cuento corto.

Bueno como imaginarás, yo me voy para otros lados…

Ese cuento fue traducido a otros idiomas, y adonde voy siempre alguien me cuenta que jugaba a algo parecido…

(risas)

En Lituania, en Arabia, en España…Alguien estaba jugando cuando era chico a algo parecido.

Sin pedir permiso.

Siempre con alguna variación. Por lo visto los chicos de antes teníamos esos berretines matemáticos…

¿Le gustó encontrarse con ese juego por el mundo o es celoso de sus invenciones?

No. Además no era una invención mía, era una invención compartida con Omar Berruet.

¿Lo vio en esta oportunidad?

No, no, no. Pero mañana seguramente.

¿Esta es su primera visita este año?

No. Ya vine hará tres o cuatro meses. Es que ahora tengo sobrinitos nietos que son una debilidad, así que voy todos los días a jugar con ellos. Son el mayor atractivo para venir aquí.

¿Ellas seguro estimulen su frecuencia de viajes?

Si. Porque no puedo dejar pasar mucho tiempo porque sino crecen y me las voy a perder.

Usted, me imagino, debe ser el pariente divertido…

Yo me pongo enseguida en onda infantil y me tiro al suelo a jugar…

Siempre me preguntan ¿Qué sería si no fuera escritor? Y siempre contesto: Maestro de jardín de infantes.

No cobraría, ¡lo haría por el placer de hacerlo!

(risas)

Y ni hablar de cuando sus nietos tengan cierta edad y usted les pueda enseñar el juego del infinito.

…Ahora están con la Play Station…

A menos que lo patente y arregle con Sony para largarlo a modo de juego de Play Station

Podría ser…no creo.

¿Sigue siempre con su método de escribir una página por día?

Trato de hacerlo, sí. Acá en Pringles me es difícil porque estoy tan acostumbrado a escribir en los cafés… ¡y acá no hay! En Dixit [confitería céntrica] ponen una música tan fuerte. ¡Estoy completamente solo y ponen esa música como si a mi me gustara!

Pero sí, trato de todos los días hacer un poquito.

¿Se va a llevar algo de este viaje a Pringles? ¿Alguna hojita quizás?

Si. Aunque últimamente me está costando. No se si será la edad, el cansancio o será una etapa floja en la que nada sale bien.

Usted me dijo que descarta ideas flojas. ¿En qué medida descarta mucho y publica poco o viceversa?

Cuando termino algo, lo termino y se lo doy a algún editor, de hecho tengo algunas deudas. Yo tengo un acuerdo con mi agente que es alemán y vive en Alemania y el se ocupa de todo el mundo: hace contratos, cobra… Pero de Argentina me ocupo yo. Yo no me meto en el mundo, el no se mete en Argentina. En Argentina es todo gratis, sin contratos y para mis amigos. Hay varios editores independientes ansiosos por una novelita mía que ilustre sus catálogos.

¿Termina una obra y ya sabe a donde la va a destinar?

A veces pienso “esto sería para fulano…”

¿Que tiempos tiene entre una publicación y la publicación siguiente?

Varía mucho depende de lo que tenga terminado. Por ejemplo este año, tenía una novelita, El Mármol, una historia con extraterrestres, que se la había prometido a un amigo de una editorial, pero al final se la dí a otro que era también un gran amigo que había tenido muchos dramas en su vida y me la pidió desconsoladamente. Después saque una novela con el BAFICI. Yo había sido jurado el año pasado y mientras lo era me inspiré para una novelita de ambiente cinéfilo que llamé Festival y como el BAFICI saca siempre algunas publicaciones mayormente con artículos sobre cine y demás, nunca habían sacado ningún relato o novela y estaban muy entusiasmados al respecto así que se la dí a ellos. Una edición que se vendía solamente en el BAFICI en una edición bastante limitada que ahora va a sacar este otro amigo al que le debía una publicación.

Después unos chicos que hacen unos libritos muy chiquitos, folletos casi, que se llaman Espid and Yeti, me habían pedido algo y tenía un cuentito de veinte páginas y se los dí. Salió ahora y todavía no lo vi, justo hoy me escribieron contándome que había salido.

Y en España va a salir el mes que viene otra cosita muy chiquita que es un relato que escribí acá en Pringles el año pasado haciendo memoria de mi amigo recientemente fallecido Miguel López. Esto va a salir en una edición artesanal.

Y este mismo año también va a salir otra edición más, también chiquita: una edición exquisita para bibliófilos de treinta y cinco ejemplares numerados.

¿Suele guardarse copia de sus libros?

Una copia de cada uno sí. Ahora imaginate que ya no me entran en casa con todas estas pequeñas ediciones constantes.

Debe tener una biblioteca más que generosa sólo para sus libros.

No es para tanto pero sí, tengo muchos libros.

Ahora me regalaron un e-reader. Lo cargué con cuarenta libros y lo traje para Pringles.

Es todo un desafío abrirse a las cosas nuevas.

Sobre todo para usted venir hasta acá con un bolso con cuarenta libros.

Me alcanza y me sobra para la semana en la que estoy pero es lindo tener y elegir leer uno u otro. Me lo regalaron en Eudeba, la editorial de la universidad, que hacen e-readers.

Yo compro varios libros en Eudeba también para la facultad.

Y ahora todo el archivo de Eudeba lo van a digitalizar para los estudiantes y por medio de un precio especial comprarán los aparatitos estos para leer mas fácil, mas barato y mejor. Estaban muy entusiasmados

Parece una buena opción para combatir las fotocopias.

Si y para evitar la acumulación excesiva de papel: toda la cosa jurídica. Habrá edificios al borde del derrumbe de archivos y ahora, tenerlos en una cosita así [junta las manos e ilustra un espacio muy pequeño]…imaginate.

¿No piensa que puede provocar que pierdan un poco de valor? ¿O cierto tipo de valor?

No, porque no van a competir con el libro. El libro pasará a ser un objeto de arte y de lujo. El fetichismo de la gente como yo que siempre ha estado con los libros seguirá existiendo. Tiene mucha facilidad para ir al archivo y a las notas. Además tienen wi-fi y para pedirlos es mas que sencillo, lo pedís y al minuto lo tenés descargado.

No lo imaginaba amigo de ese formato.

Yo tampoco. Fui a Eudeba porque habían sacado una vieja novela mía en una serie del Bicentenario y me eligieron a la par de Sarmiento y Echeverria.

Con Ema, la cautiva.

Exactamente. Fui y me dijeron del e-reader: Qué lindo, como me gustaría tener uno…comenté y me lo tuvieron que dar. No lo pongas a esto.

Hablando de la facultad, debo tocar un punto que, si usted no desea, podemos pasar por alto. Tengo entendido se fue a Buenos Aires a estudiar derecho…

Si, medio como excusa porque no había carrera de derecho en Bahía Blanca. Si yo hubiera elegido otra carrera me mandaban a la chacra esa. Por eso elegí derecho y simulé estudiarlo por dos años hasta que me inscribí en la carrera de Letras.

¿Usted se fue a Buenos Aires ya queriendo dedicarse a la escritura?

Si. Ya desde chico tuve esa inclinación por los libros y cuando tenía doce o quince años entramos en una gran Cofradía espiritual con Arturo Carrera [Escritor Pringlense también mundialmente reconocido] con quien compartía el sueño de querer ser escritor.

Eso marcó definitivamente la vocación. De hecho nos fuimos juntos a la Capital, vivimos un año en una residencia de estudiantes junto con Alejandro Carrafanq y seguimos siendo amigos.

¿Siempre frecuenta a Arturo?

Nos vemos seguido. Sobretodo en el verano porque él lo pasa todo acá y cuando vengo nos encontramos.

¿Se leen mutuamente?

Si. Porque además a Arturito lo he utilizado como personaje de muchas de mis novelas. Asique me lee para ver ¡que le he hecho esta vez!

Quizás usted lo haga para que el sienta la obligación de leerlo.

Arturo me inspira, su vida e historias.

¿Se compras los libros o se los envían?

Nos los regalamos. Como nos movemos en el mismo circuito, compartimos muchos editores y hacemos circular nuestros libros.

Imagino que con un apoyo como el de Carrera, dos personas con el mismo interés, de un lugar tan pequeño y que ambos hayan triunfado…

Si. Es una cosa rara y un privilegio. Soy conciente que a pocos les ha pasado. Justamente le contaba a este muchacho del diario El Diario [diario Pringlense] que hace unos años estuve en Cuba en una reunión y un jóven cubano me dijo que acá los escritores argentinos que más se leían eran Carrera y yo. ¡Los dos chicos de Pringles!

¡Ni pagando podría haber sido mejor! ¿Debe darle mucho gusto no? Mas que justo los dos tengan ciertas similitudes en cuanto a las críticas y sean bienvenidos por igual en lugares como Cuba…

Nosotros hicimos un pacto de chicos de no interferir en nuestros campos: el la poesía, yo el relato. Siempre respetamos nuestros respectivos cotos de caza.

¿Piensa en que él lo va a leer o que alguien puntual va a leer su nuevo libro antes de entregarlo?

Si. Uno siempre piensa que dirá tal o cual pero por lo general es con gente muerta.

Ahora con esto de los e-books y esas cosas que usted mencionó quizás hasta lo estén leyendo en el más allá también.

(risas)

¿Podría establecer un perfil de quien es su lector? ¿Lo conoce o no necesariamente?

No sé. Tal vez me sorprende. Te voy a contar una anécdota que ya he contado que es poco modesta: Una vez yo iba caminando por la calle y me cruza un hombre que me grita “¡Adiós Aira!”. Lo miré pero no pude reconocerlo: Usted no me conoce- me dijo. Yo soy un lector. Un humilde lector.

Entonces me quedé pensando: Humilde lector. Y no es un humilde lector, si me lee a mí es un lector de lujo. No porque yo sea tan bueno, sino porque lo mío es literatura literaria y para llegar a mí hay que hacer todo un camino. No es como leer a Isabel Allende o a Majul, que eso sí que es un humilde lector ya que cualquiera podría entrar a los libros por ahí. En ese sentido lo digo, no porque yo sea mejor.

Me imagino que para su propio ego que alguien lo pare por la calle, considerando que su obra no está tan ligada a su rostro como la de otros escritores que lo reconozcan por la calle implica todo un trabajo y un googleo previo.

(risas)

Te cuento esto porque me vino a la mente ahora que nombramos a Majul y porque vos estás estudiando algo similar:

Una vez me dijo un periodista que ahora está en la revista Barcelona que lo peor que había hecho en su vida de periodista fue salvarle la vida a Majul.

(risas)

¿Cómo era posible? Le pregunté y me contó que hace unos años lo mandaron a hacerle una entrevista. Majul acababa de divorciarse y vivía en un departamentito de un ambiente y lo recibió por la mañana temprano. Cuando entró, Majul salía de ducharse y se notar que había ido con un fotógrafo dijo que antes de sacarse fotos se iba a afeitar. Entonces entró al baño, dejó la puerta semi abierta y este muchacho ve que Majul descalzo, parado en un charco de agua, saca la Philips shave y la va a enchufar. Entonces lo paró.

Y eso que hubiera tenido la nota de su vida…

No termina de arrepentirse, no sólo porque habría liberado al mundo de semejante alimaña, ¡sino porque tenía la primicia! ¡Imaginate la foto cuando se le pararan todos los pelos!

(risas)

Imagino entonces que clase de programas no ve…

Mirá, a esta hora, cuando me sirvo mi whiskycito veo todos esos programas de chimentos de artistas y políticos, que son mas o menos los mismos, ¡toda esa farándula divertida de payasos!

¿El cine le gusta?

Me encanta. Veo muchísimo cine. De hecho librito que escribí en homenaje a un amigo, Miguel López, es sobre películas que veíamos porque éramos fanáticos del cine y aquí se veía muchísimo. Dos cines y de doble programación. Íbamos de película en película a razón de cinco o seis películas por semana. Esa cinefilia me duró muchos años, cuando me fui a Buenos Aires me fui para ver más cine todavía. Las veía todas. Después, pasé muchísimos años sin ir al cine demasiado y ahora ha vuelto el gusto por las salas, en parte por haber sido jurado del BAFICI, y el descubrimiento del DVD que, para mí es el modo perfecto de ver cine. He vuelto a ver todos los clásicos y una o dos películas por día me veo.

¿Le gusta comprar películas?

Tengo una videoteca de un muchacho que está cerca de mi barrio de un muchacho que tiene todo, todos los clásicos, películas rarísimas… asíque me llevo de a diez, de a veinte. Tengo para entretenerme.

¿Le gusta Woody Allen?

Me encanta. Ahora vi una que me gustó mucho: Scoop.

Donde aparece un periodista muerto. Muy divertida. ¿Qué le pareció?

Está bien. Pero mejor, mejor, es otra que se estrenó este año… ¿Cómo es la del viejo…?

Whatever Works, ¡No tiene desperdicio!

Es muy buena. Tiene una escena hermosísima cuando ella vuelve de salir con un muchacho y empieza a decir todo lo que había aprendido del viejo ¡y acaba con lo de la teoría de las cuerdas!

¡Qué aburrido, le gusta todo!- Decía.

A mi me gusta mucho la forma que tiene para interactuar con el espectador. Cuando el personaje le habla a la cámara es incómodamente increíble.

También me gustó Conocerás al hombre de su sueños. Muy buena, ¡todos los personajes son malos! Tarde o temprano todos terminan siéndolo.

Al igual que los Hermanos Cohen que han hecho películas dónde todos los personajes son basura.

-------------------------------------------------------------------------------------

Nos ponemos de pié y emprendemos el rumbo de vuelta al edificio de Aira.

¿Sabía que hay un supermercado chino acá en Pringles? ¿Quiere ir?

No, gracias, Ya he tenido demasiado con ellos.

Cesar Aira en El Bar de Gomez Parte III: Coda final

La soleada tarde que nos había regalado El Coronel se había transformado en el cruel y frío Pringles que se había presentado al caer la tarde-noche. Debido al frío y al viento insostenible nos pusimos de pié para emprender… ¿El regreso? No lo sabía.

A los diez metros se acabó el cassette. No había más chances pero ya tenía mi hora con César Aira. Como Pocos.

Que se acabara la cinta me permitió aprovechar para conversar sobre algunas cosas mas desarticuladas, como retomar la cuestión de Pringles, intercambiar opiniones sobre películas de Woody Allen o Wes Anderson, reflexionar acerca de la actualidad del pueblo, entre otras cosas.

Al llegar a la puerta de su casa y luego de darme la mano, recibió agradecido aunque sorprendido, la bolsa que había cargado desde el principio con los vinos que se llevó de souvenir.

Aira no da entrevistas. No me invitó a pasar. Cerró la puerta y se dispuso a subir esos cuatro pisos por la escalera rogando no sucumbir en el intento.

--------------------------------------------------------------------------------------

Este trabajo no podría haberse llevado a cabo sin la colaboración de mi amigo Guille, su grabador y su familia, y por supuesto sin la amabilidad y la predisposición del Sr. César Aira.

lunes, 5 de septiembre de 2011

domingo, 24 de julio de 2011

El asunto de las monedas

 

Primera parte

 

Este asunto empezó como empezaron muchos otros. En Paseo del Sol tomando algo con alguno de los muchachos de Las Flores. Quizás sea la sana costumbre o quizás alguien mas allá de toda noción tire de las cuerdas. El caso es que siempre se termina ahí mas o menos de la misma manera. Sentados afuera juntando los cambios chicos (el único dinero que conocemos) para pedir una cervecita mas y estirar el buen rato por el tiempo que dure una mas entre varios…Un ratito.

Pero este día no fue tan así.

En realidad si fue mas o menos igual pero tuvo su salpicón de unicidad y se torno una sucesión de hechos que devino una noche normal a una noche muy extraña. Un hilo de llamativos fenómenos son la guía y los desencadenantes de la historia que voy a pasar a contar.

No estuve solo en el asunto por lo que tanto yo como Porelo somos fieles testigos de lo sucedido en tanto la cerveza nos haya permitido afirmar los hechos en la retina y tallarlos en algún lugar vacío del cerebro.

Fue un viernes. ¿Cuándo sino?

Yo había dormido la siesta por estar cansado del trabajo matutino al que me someto y me había preparado unos mates mientras hojeaba los diarios por Internet para ver de que iba la actualidad del país y algunas otras pequeñeces cuando apareció el famoso cartelito naranja que titila (tan peligroso esos días a esas horas).

Era Porelo: Donde estas, que haces, que vas a hacer…

Las cartas ya estaban jugadas y yo, que soy un caballero lo invité a que viniera a tomar una cerveza conmigo y luego ver que pudiera pasar (el fuerte pulso del destino ya latía y los vientos soplaban hacia los bares de detrás del Alto Palermo.

Como la hora religiosa para tomar algo los viernes era a partir de las 18.00 hs. y para ese horario faltaban diez minutos, opté por esperarlo e ir a hacer las compras juntos. Dicho y hecho. A las 18.00 hs. puntual escuche un silbido, y yo que estaba a medio afeitar, me asome con media cara llena de espuma por la ventana y le arrojé las llaves para que entrara directamente al 1ro. A.

Entro y luego de que me hubiera afeitado le comenté mi decisión de esperarlo para hacer las compras…después, seguro, iban a venir otros amigos mas a disfrutar de un hermoso y rutinario viernes de brindis así que iba a tener que ir a hacer las compras de todas formas. El accedió. Tomamos 5 envases (nunca son suficientes, no importa cuantos lleves) y cuando estábamos a punto de salir del departamento, Porelo notó la presencia de una moneda de un centavo de dólar en la mesa. Acá es donde comienza a gestarse el asunto. Le comenté que estaba ahí porque había estado limpiando el mueble y la había sacado junto con otras cosas para limpiar mejor pero de alguna forma, la había olvidado. Si bien forma parte de la fortuna que es un dólar, la había perdido mimetizada con las flores del mantel.

- Mirá como son las cosas –le dije-, tan secos y tirando dólares por ahí.

- Jaja si tal cual.

- Imaginate poder juntar todas las monedas de un centavo de dólar que andan tiradas olvidadas por ahí como la que dejaste vos acá en la mesa…

- Si, sería cuestión de ir al banco y cambiarlas…”eh, son un millón calculo, dame el cambio en billetes de cien por favor…”

- Si, pero hay que ir al banco, es todo un trabajo y un desgaste. Es un garrón cargar con todas las monedas y cambiarlo…Mirá, por ejemplo, yo tengo de vuelto de una vez que viajé a Estados Unidos, dieciocho dólares en moneditas chiquitas incluyendo muchas de un centavo.

- Si las cambiás, tendrías como…más de cuarenta pesos, ¡como para tomarte varias hoy!

- Si, pero es re bravo ir al banco a cambiarlas, con una bolsa…andar contando, hacer colas, viste como está lo de las salideras…es malísimo. Y no creo que te las acepten en los lugares donde supuestamente “aceptan dólares”

(todo esto mientras íbamos saliendo del edificio y en viaje al supermercado.

En el viaje cambiamos rápidamente de temas y nos dirigimos a los tópicos comunes de los machos alfa de los viernes: la bebida y las minas (conversamos mucho mas de las que nunca tuvimos que las que sí, como es lógico). Cuando de repente, el semáforo de la última cuadra antes de llegar al super nos detuvo y ahí llego la idea a mi cabeza:

-Che, me quedé pensando en el asunto de las monedas… ¿Y si vamos a Paseo del Sol con las moneditas de dólar a ver que pasa?

viernes, 22 de julio de 2011

 

Y siempre te sentís vulgar

si alquilás cruceros de amor.

Corazón encadenado y triste

que guardás en tu aburrida virtud.

Ceremonia durante la tormenta – Indio Solari

santiago de medio

ceremonias en la tormenta

lunes, 11 de julio de 2011

Hoy no es una fecha especial: Richard Wright

 

No es su cumpleaños. Ni el aniversario de fallecimiento (maldita sea).

Tampoco es el día que se le vence la factura de gas.

Hoy no es nada. Escuchalo.

Wearing the inside out

(del disco The division bell, con la banda de David Gilmour)

 

lunes, 4 de julio de 2011

Keith Richards vs. Chuck Berry

 

Bueno, habiendo terminado el libro del (ahora) íntimo amigo Keith y preparando los recortes para poner aquí en la barra del bar, paso este video de los ensayos conflictivos con Chuck Berry para su película “Heil Heil Rock n´Roll” que no tiene desperdicio.

 

C. B- Que el ampli tiene que sonar así…

K. R- Eh…No. Así no es como suena en la canción.

C.B- Pero si yo hice la cancion y la grabé, no me vas a decir a mi…

K.R- Eh si, así no es!!!

C.B-Así la toca Chuck Berry!!! Así la he tocado por años!!

K.R- Ya se. Pero así no es.

 

Oh Carol – Chuck Berry Vs- Keef Richards

jueves, 30 de junio de 2011

La muerte llama dos veces

 

Amigos, lectores,

Quienes alguna vez han pasado por la humilde morada de Aráoz y Mansilla comprenderán la gravedad del asunto.

Murió la muerta. Si.

Mis últimas palabras luego de topármela de sorpresa a oscuras en la escalera hace unos días fueron “¡Señora, prenda la luz, déjese de joder!”

Apareció su cuerpo inerte luego de que tras días de no ver ni su espíritu por las escaleras (cosa rara), llamaran a la policía y allí estaba, tirada boca abajo, igual de fea que siempre. Igual de muerta.

Nadie se dió cuenta porque el olor era el mismo de siempre.

El Bar le envía un cordial saludo en su viaje al más allá y espera que no vuelva a vengarse de sus vecinos del A.

 

DSC01154

 

Todavía abro la puerta con precaución, con idea de encontrarla ahí, pelotudeando con las llaves o el botón de la luz…

 

Nunca la olvidaremos (como para hacerlo, con el olor a mierda que dejó).

domingo, 12 de junio de 2011

Nueva Zelanda en ojos Pringlenses

 

Make the vianda

Autor: Jonás.

 

Derechos de autor Todos los derechos reservados (Que caradura)

miércoles, 18 de mayo de 2011

Grandes canciones: Grandes escenas

 

Parte 1

1

2001: Odisea del Espacio (Escena final) (De Stanley Kubrick)– “Así habló Zaratustra” de Johann Strauss.

 

 

2

Manhattan (Monólogo inicial) (De Woody Allen) – “Rhapsody in blue” de George Gershwin.

Nota: El monólogo está en inglés porque en castellano era inescuchable. No encontré una versión subtitulada que hubiera sido ideal.

 

3

La leyenda de 1900 (de Giusseppe Tornatore) – “Playing love” de Ennio Morricone.

 

 

Estas surgieron medio espontáneamente. ¿Se te ocurre alguna otra?

Si si, además de la de Rocky cuando sale a correr y a entrenar, obvio.

domingo, 15 de mayo de 2011

Whatever Works

Estrenó acá el jueves pasado bajo la traducción de “Que la cosa funcione”. Si podés ir a verla, andá antes que la saquen de cartelera pronto.

El Bar la recomienda. La desmenuzaremos y comentaremos luego, en algún momento.

jueves, 28 de abril de 2011

“Una mas me tomo”


La filosofía del borracho


Hará un mes atrás nos fuimos con El Gaucho a toma una copa a Plaza Serrano y nos encontramos con un viejo amigo, Tati. Él, estaba en la suya asique saludamos y nos sentamos en otra mesa.


Al tiempo, se aparece con cara de perro mojado:

- Chicos, me dejaron solo y yo me tomaría una mas…¿No les jode si…?

-Daaaale loco sentate.

-Tsch, rubia, traete dos mas por favor.

-------------------------------------------------------------------------

Nos retiramos del aposento los tres, a altas horas de la mañana.


 

Por esas cosas de la vida, volví a encontrarme con él en Pringles, en calidad de festejo del jueves de Semana Santa. Mis amigos, se habían bajado del tren de la bebida y yo quería tomar una mas para coronar el asunto. Me acerco a el…


-Che Tati, vos sabes que mis amigos me dejaron solo y …

-Daaale Santi, vamos a la barra, ni lo digas.

---------------------------------------------------------------------------

Lo abracé profundamente.



El borracho no se toma una más por borracho. El borracho es un aventurero. Se toma otra porque la noche le queda chica, porque el cuerpo le pide acción y aventuras. No es conformista, no le interesa. Se toma otra porque no alcanzan las 24 hs del día, porque exprime la vida hasta la última gota, y no se queja al otro día. Se toma otra porque eso que puede cambiarle la vida, puede estar en la próxima copa, en la barra, en la mina de al lado, en el mozo que te la sirve, en el patovica que te sugiere que te vayas -que es tarde- en lo azaroso de la noche de madrugada.


Una filosofía de vida trasgresora.

Tomar otra es abrir puertas, es jugar a la ruleta.

Una mas es un pleno a la suerte. Todo al catorce.

sábado, 2 de abril de 2011

las Fotos de Clara



Disfrutalas, me salen carísimas



196574_178115825569913_100001144890437_419662_4699070_n



206201_178114982236664_100001144890437_419636_3112276_n



205734_178116385569857_100001144890437_419681_3600887_n



208099_178115548903274_100001144890437_419652_4616671_n



196434_178116822236480_100001144890437_419698_4825892_n



196360_178116868903142_100001144890437_419700_319062_n



197369_178115052236657_100001144890437_419639_4521980_n



197582_178116705569825_100001144890437_419693_1011472_n



205552_178115392236623_100001144890437_419646_6779111_n



205509_178114725570023_100001144890437_419627_7277168_n

jueves, 31 de marzo de 2011

U2 en La Plata: Aún mejor que la cosa real

 

No hay mucho para decir. He ido a muchos recitales por suerte, y este me ha dejado sin palabras. Si podés ir, andá porque vale.  Acá va la lista.  (El dato: abrieron con un temazo que no tocaban hace diez años)

 

Even Better Than The Real Thing
I Will Follow
Get On Your Boots
Magnificent
Mysterious Ways
Elevation
Until The End Of The World
I Still Haven't Found What I'm Looking For
North Star
Beautiful Day
In A Little While
Miss Sarajevo
City Of Blinding Lights
Vertigo
I'll Go Crazy If I Don't Go Crazy Tonight
Sunday Bloody Sunday
Scarlet
Walk On

---------------------------------------------

One                                                                                                                         Mothers of the desappeared (instrumental)                                         Where The Streets Have No Name

----------------------------------------------

Hold Me, Thrill Me, Kiss Me, Kill Me
With Or Without You
Moment Of Surrender

 

1342393h410

Foto: Rolling Stone (Las mías las tiene Clara)

Si vas, dejale saludos a Bono de parte mía.

domingo, 27 de marzo de 2011

martes, 22 de marzo de 2011

Histórico: José Luis Félix Chilavert

 

Amigos, se cumplen hoy 15 años del hito histórico más destacado de la historia del deporte Argentino, a mi humilde parecer, lógicamente: El 1 del Vélez de Bianchi,  le clava un golazo a un Mono (Germán Adrián Ramón) Burgos distraído desde 60 metros.

"Dios mete la mano en el momento justo para cambiarle el rumbo al balón” dice el arquero que patea delante de un Francescoli sorprendido y un Mastrángelo atento a bajar la cabeza antes de que se la arranque el bombazo del paraguayo.

Revivámoslo, con la piel de gallina.

 

 

 

 

Chilavert

 

Sólo se me ocurren pocos hechos históricos de este calado para compararlos: La volcada de Jordan en el juego de las estrellas desde la línea de simples y su último doble frente a Utah Jazz para coronar a Chicago Bulls campeón de los play-offs del 98. 

Otro ejemplo sería el fondo blanco de un tubo de vino tinto que se clavó el lombriz.

 

¿Qué otro hito del deporte me está faltando?

sábado, 19 de marzo de 2011

Divididos en Nd Ateneo: “Escuchá… sentado por un rato”

 

escanear0001

En la vana espera que alguna revista específica de rock le dedique una regia cobertura a este show, me resigno y lo hago yo mismo, para luego leer este texto y ver que tal estuvo Divididos en el Ateneo.

Martes 8 de Marzo, 21 hs. Puntual. Se apagan las luces del pequeño teatro de Paraguay al 900 y sale la aplanadora. Pero en otro formato, algo mas ecléctico si se quiere, la dupla Mollo-Arnedo sentados en sus respectivos lados en unas banquetas y sin presentación alguna comienzan con el asunto guiados rítmicamente por Mollo pero con la fuerte impronta de Ciavarela en la bateria, tímidamente iluminada: “Villancico del horror”, “Haciendo cola para nacer” y “El gordo legüero” abren el show. Un pequeño y breve saludo para introducirnos en otra sección similar pero con guitarras eléctricas donde vuelven a relucir antiguas joyas, un manjar para el fanático: “Un alegre en este infierno” y “El fantasio” abren esta etapa para luego dar lugar a un fruto de los ensayos. “Damas viejas con vestidos nuevos” diría Paul Mc Cartney para presentar interesantes versiones alternativas de: “”Dame un limón” y “Par mil”. Todavía ni noticias de que esto sea una presentación de “Amapola del 66”.

189148_173688272679335_100001144890437_391297_5573314_n

Luego de la sección “made in Hendrix” (algo ya bastante común en los shows de Divididos) recurren a algunas chacareras patentadas para dar cierre a la primera mitad, la relajada de la velada.

Para la reapertura del telón interpretan canciones de “Vengo del placard de otro” y de “Gol de mujer” donde también se presenta lo infaltable de cada noche, algo de Sumo –Diego ya está de pié-. Junto con Roberto Petinatto vuelven a relucir antiguos brillos con ese toque nostálgico de siempre –Luca no se murió- pero, con una impronta imponente, el trío con el saxofonista en el centro del escenario que ponen la piel de gallina a cualquier fanático y a ajenos de la leyenda de Sumo también.

196638_173688686012627_100001144890437_391311_7718771_n

Luego del amague de cierre del show (iban 18 temas) el telón se quita del primer plano para mostrarnos al Divididos que conocemos y está, es menester admitirlo, mas cómodo y natural (por no decir potente, es La Aplanadora del Rock). Ahora si, en posición de power trío, empiezan los temas nuevos: “Mantecoso” y “Perro funk” se suman a “La flor azul” como representantes de su último trabajo para luego dar lugar a los clásicos infaltables, “Ala delta”, “el 38” y “Paraguay” cierran la lista de tema que incluirá dos bises: “Amapola del 66” y la misteriosa “Avanzando retroceden” a la voz de Diego Arnedo.

No faltaron invitados y, para los que ya hemos visto a esta banda, fue una oportunidad de disfrutar canciones distintas en un entorno distinto, para escuchar distinto y llevarnos también, algo distinto de lo que siempre te llevás cuando vas a ver a Divididos –que no es poco-. Un show que merece la pena ver, con una banda relajada, abierta al diálogo con el público y con un pulso musical –sorprendentemente- cada día mejor, cada día mas ajustado y prolijo. Es la aplanadora del Rock, pero también es, hoy por hoy, la mejor banda “de rock, pero de rock nacional”.

190642_173688946012601_100001144890437_391319_4506062_n

 

Para los interesados en saber si sigo obsesionado con las listas de canciones, les digo que sí, por supuesto. Acá va:

 

Villancico del horror

Haciendo cola para nacer

El gordo legüero

Un alegre en este infierno

El fantasio

Vengo del placard del otro

Dame un limón

Pepe Luí

Par mil

Little wing

Ortega y gases

La flor azul

-----------------------------------------

Amor japonés

Brillo triste de un canchero

Don´t turn blue

Tv caliente

Ay que Dios boludo

Gol de mujer

-----------------------------------------

Salir a asustar

Perro funk

Mantecoso

El 38

Ala delta

Paraguay

------------------------------------------

Amapola del 66

------------------------------------------

Avanzando retroceden

 

196602_173689062679256_100001144890437_391322_6505255_n

domingo, 13 de marzo de 2011

Los Rolling Stones por Keith Richards

 

(Extractos de su autobiografía Life)

 

“Los Rolling Stones”

“ (…) Brian, después de enterarse cuánto iba a costarnos la llamada telefoneó a Jazz News, que servía un poco de guía en el mundillo y dijo:

-Tenemos un show en…

-Eh, ¿Cómo se llama tu grupo?

Nos quedamos mirándonos los unos a los otros con cara de sorpresa: “¿El rollo este, la movida que hemos montado?” Y la llamada costaba pasta. -¡Muddy Waters ven a rescatarnos!- La primera canción de The Best of Muddy Waters es Rollin´Stone, la funda del disco estaba por el suelo en ese momento. A la desesperada Brian, Mick y yo nos tiramos a la piscina:

-Los Rolling Stones.

¡Mierda, qué momento de tensión! Gracias a no pensárnoslo mucho nos ganamos seis peniques”.

 

Los primeros shows, la primera gira

“ Esa primera gira fue rara: la verdad, yo nunca había tenido demasiada confianza en mí mismo como guitarrista, pero sabia que juntos podíamos hacer algo bueno. Que pasaban  cosas cuando tocábamos. Empezamos siendo los primeros en tocar, para ir calentando el ambiente, luego pasamos a ser los últimos antes del descanso, después los primeros de la segunda parte y, en cosa de seis semanas: “¡Eh, visto lo visto, cierren ustedes!” En seis semanas. Algo pasó mientras recorrimos Inglaterra de cabo a rabo.

A las minas empezó a darles por chillar como locas (no eran mas que unas crías, un montón de adolescentes, siempre dispuestas a chiflarse con la última moda de lo que fuera), lo que para nosotros, siendo “músicos de blues” era…bueno, señal de que íbamos en muy mala dirección. Lo último que queríamos era ser una imitación chunga de Los Beatles. “¡Joder, nos habíamos partido los cuernos para convertirnos en una gran banda de blues!” Claro que el dinero era todavía mejor y, de pronto, con semejante cantidad de público, tanto si nos gustaba como si no, ya no éramos simplemente una banda de blues, sino que habíamos pasado a ser un grupo de pop, concepto que despreciábamos profundamente.

En unas cuantas semanas pasamos de la nada a ser el éxito más sonado de Londres. Las canciones de Los Beatles no podían ocupar todos los primeros puestos de las listas, así que en los huecos que quedaban se fueron colando algunas de las nuestras durante el primer año. Puede haber tenido algo que ver con The times they are a-changing de Dylan, pero el hecho es que algo se notaba en el ambiente, sabías que algo estaba pasando, y además deprisa.

(…) Estábamos en la carretera todos los días. Cuánto mayor el éxito mayor también la locura. Hasta que llegó un momento en el que de hecho pensábamos mas en cómo llegar al show y luego en cómo salir de allí. Lo que era tocar, no tocábamos mas de cinco o diez minutos. En Inglaterra, durante dieciocho meses, yo diría que no llegamos a terminar ni una sola actuación. La cuestión en realidad era cómo terminar cuando se había montado un lío de cojones mientras tocábamos, la policía se había presentado para poner orden, había unos cuantos (demasiados) casos de urgencia médica y en medio de aquel infierno teníamos que encontrar la forma de largarnos, por la actuación en sí no nos preocupábamos demasiado. En realidad íbamos nosotros a escuchar al público: nada como sus diez o quince minutos de adolescentes enloquecidas chillando como poseídas para disimular los errores que pudieras cometer tocando; nada como tener tres mil crías abalanzándose sobre nosotros o saliendo de la sala en camilla, sudorosas, con el pelo descompuesto, la falta por la cintura, los ojos desorbitados y enrojecidos…¡Así se hace guapa! ¡Así es como nos gustan!

Siempre teníamos en el repertorio (lo señalo como dato) Not fade away, Walking the dog, Around and around, I´m a king bee

“Que salgan los Rolling Stones, Que salgan los Rolling Stones…” Todo ocurrió tan rápido. Éramos conscientes de haberle prendido fuego a algo que, francamente, hoy sigo siendo incapaz de controlar.”" 

jueves, 10 de marzo de 2011

Algunas cosas que sí tenés que saber sobre historia para empezar a charlar

 

Por Alejandro Violi y Santiago De Medio

 

  • Perón se murió en el 74. Lamento decepcionarte.
  • Hitler también se murió (no se sabe sin en Bariloche o en el bombardeo a Berlín o una tarde tipo 19 en lo de Gómez tomando unos Fernet con Cinzano).
  • Hay dos Levis Strauss, el de los jeans y el antropólogo. Cuando te lo nombren en la facultad, se refieren al antropólogo, hijo.
  • A pesar de lo que diga Napoleón en Rusia sí hace frío.
  • Los gladiadores no usaban ni Nike ni Adidas.
  • No es conveniente anexarse a la URSS.
  • Esta es posta: Si una estatua en el parque de una persona a caballo tiene dos patas en el aire, la persona murió en combate, si el caballo tiene una de las patas frontales en el aire, la persona murió de heridas recibidas en combate, si el caballo tiene las cuatro patas en el suelo, la persona murió de causas naturales.
  • La historia de Pompeya y la erupción del volcán Vesubio es posta.
  • La municipalidad de Pringles No es patrimonio de la humanidad.
  • Los egipcios no andaban por ahí caminando como en los jeroglíficos (con las manitos así).
  • Akenatón era un Alien (así le fue).
  • Sí existe Madagascar, no es un lugar de fantasía.

 

la academia de platon de rafa

 

  • Alejandro Magno y Carlomagno NO eran hermanos. Tampoco parientes. La gente suele confundírselos porque sólo los separaron 1150 años nomás.
  • La Guerra de los Cien Años no significa que no hayan parado ni para comer y hayan estado 100 años peleando los mismos soldados. Ah, lo mismo va para La Guerra de los 30 años, así qué no preguntes.
  • Defenestración de Praga no significa que hayan hablado mal de la ciudad, ni la hayan humillado. Defenestrar significa tirar gente por la ventana, pibe.
  • Cuando te hablen sobre La Grecia de Pericles no te están hablando del personaje de Los Locos Adams, gil.
  • A Freud lo dejó su primera novia cuando era chico y le quedo bronca, así empezó toda su teoría.
  • Cuando te nombren la época de la Colonia  definitivamente no están hablando de un perfume.

 

hitler caricatura

 

Esto continuará, asíque ponete a estudiar gilastrún antes de boquear guacho. (Son bienvenidos otros datos sobre la historia de la historia, si es que te la bancás).

jueves, 24 de febrero de 2011

De la vez que le gané al sistema

 

A años de la teoría Marxista, a mas años todavía de Hegel, Descartes, promoviendo el suicidio de Weber, Durkheim y cía (si estuvieran vivos, claro) voy a hacer uso de una anécdota para destronar a las teorías sociológicas-económicas para dar cuenta de, si señores, la vez que le gané al sistema.

Un miércoles cualquiera, hace unas semanas, salía de trabajar con mi jugoso sueldo en el bolsillo (estoy en negro, claro) (tampoco tan jugoso el sueldo) y procedí a derrocharlo inyectándome  vía bucal una buena dosis de cucarachas y enfermedades derivadas de anélidos en la sucursal del Tío Sam, Mc Donald´s.

Era lo de siempre, un cuarto de libra doble, extra cucarachas.

Decidí, por obra del destino agrandar el combo con una porción mas gruesa de compost para la hamburguesa cuando abone el precio adecuado, algo mas de treinta pesos. Si, treinta pesos. 

Luego de abonar me encolumné a la fila de los malatendidos, aquellos dioses menores olvidados semi-humanos del Olimpo que ya no significamos nada: ya dimos nuestro dinero y estamos a la espera de nuestra tajada capitalista.

Veía como la gente pasaba sobre mí: madres con quince muchachitos en busca de su preciado botín dentro de la cajita Feliz, hombres desesperados por un sobrecito de ketchup extra, hipócritas en búsqueda de su ensalada césar.

El caso es que salían todas las bandejas excepto la mía. “Lo de siempre”- pensé. Veía a mi cajero disgustado con una empleada tras bambalinas a quién no pude divisar: era la que hacía las magnas hamburguesas. Imagino que no estaría fuera de la vista por no tener guantes, no estar bañada ni por no pasar ni cerca del reglamento del ISO-9001…No claro, ella estaría atareada y, evidentemente confundida: “Era grill”, “Era sin pepinos”, “dale con el cuarto de libra”…

Mi cajero luego de las mil disculpas que me dijo -yo ya estaba agrandado, haciéndome el caliente- le dijo al encargado al oído pero claramente: “Che, ya pasaron 11 minutos y no salió lo de este flaco

Pensé que se refería a algún código antiguo de la secta que lideraba Ronald el payaso, algo que dataría de las mismísimas raíces de los Illuminatti, o algo por el estilo… “Habrá llegado la hora…

Chocaron sus anillos misteriosos, y procedieron a destruir al sistema todo en una mano de póker barato: Sacaron de la caja y me dieron mi vuelto entero, si mis treintaypico de pesos de vuelta y una apenada disculpa junto con mi pedido entero y listo para ser deglutido y acortarme un poco mas la vida.

Así fué como le gané al sistema. Una pequeña falla en una de las sucursales de esta cadena de comida rápida de Buenos Aires, Argentina, y bajas del Euro, del Dólar, terremotos en Nueva Zelanda, crisis de fé en el Vaticano, Shakira deja a Antonito…Una pequeña brecha  en la pared del sistema capitalista. El principio del Fin.

Tómá Marx.

 

jacke mate

jueves, 17 de febrero de 2011